Un libro que me ha cautivado, y que transformó la manera en que veo la soledad.
Wooow daaarling! Si pudiera simplemente permanecer en un libro, elegiría este sin duda. No recuerdo cómo llegó a mí, pero si recuerdo claramente que desde el inicio me ha tenido en un loop constante, donde admiro muchísimo la manera en que fue escrito, cómo guía al lector a través de la psicología de nuestro personaje central, y de cómo cuando terminé de leerlo simplemente… cambié.

El libro trata de cómo un grupo de 40 mujeres están encerradas en una jaula debajo de la tierra custodiada por hombres. Nadie sabe qué hacen ahí, ni recuerdan mucho de sus vidas antes de su encierro… una de las prisioneras, la más chica, demuestra ser la clave para salir de ahí y para enfrentar lo que les espera en el mundo exterior.
Escrito por Jacqueline Harpman, y publicado en 1995 originalmente en francés, esta es una novela post-apocalíptica tremendamente expuesta y desoladora. En muy pocas páginas (menos de 200 fyi) logra que entiendas y asimiles maravillosamente cómo somos capaces de mantener nuestra humanidad aún en los escenarios más devastadores.
Lo que más me llamó la atención, es cómo Harpman de cierta forma reflexiona sobre la crueldad y la capacidad que tenemos como humanidad de tornarnos en contra de los nuestros… pero cómo también somos capaces de sobreponernos, crear comunidad, volver a lo que nos hace personas. Ella nació en Bélgica en 1929, y durante la Segunda Guerra Mundial su familia escapó a Casablanca. Mucho de su novela se siente tan expuesto y terrible, quizá proyectando mucho de lo que vio y sintió durante esos tiempos.

“I was forced to acknowledge too late, much too late, that I too had loved, that I was capable of suffering, and that I was human after all”
Jacqueline Harpman, I Who Have Never known Men
Daaarling! tienes que contarme ¿Lo has leído? ¡Platícame qué te provocó, que yo estaré esperando!
Nos vemos pronto
Xx, Maia
