Hay historias que vuelven porque nunca terminaron de irse, y Wuthering Heights es una de ellas DAAARLING! La novela incendiaria de Emily Brontë regresa al cine en 2026, esta vez bajo la mirada intensa —y ligeramente retorcida— de Emerald Fennell, quien no solo dirige, sino que escribe y produce la película. Es una visión autoral absoluta. Eso ya nos dice todo: no vamos a ver una adaptación “de época”, vamos a ver una reinterpretación emocional, estética y profundamente moderna del clásico gótico.
Un elenco que ya está generando conversación
Los protagonistas son dos nombres que se han vuelto símbolo de la nueva era del cine pop-cultural: Margot Robbie como Catherine Earnshaw y Jacob Elordi como Heathcliff. Su casting ha sido tan celebrado como polémico. En especial el de Elordi, cuyo papel reabrió el debate sobre la etnicidad original del personaje en la novela. Emerald Fennell lo sabe y no lo esquiva: lo abraza. Esta adaptación llega dispuesta a provocar conversación, dividir opiniones y hacer que todos regresen al libro.

La fecha no es casual: romanticismo oscuro en San Valentín
El estreno está fijado para el 13 de febrero de 2026, y es una jugada deliciosa. En un fin de semana dominado por comedias románticas suaves, Wuthering Heights entrará como un torbellino de pasión, toxicidad, deseo y obsesión. No es la historia romántica perfecta: es la historia del amor que te consume hasta los huesos, y por eso, verla justo en San Valentín es casi tan poético como disruptivo.
Un tono gótico-erótico que reimagina el clásico
Fennell describe la película como un “drama psicológico gótico”, y la prensa ya anticipa un tono más sensual, más violento emocionalmente, más crudo. Olvida los parajes brumosos en filtro sepia: aquí la estética se vuelve moderna, contrastada, intensa. Piensa en nostalgia victoriana + psicología millennial + diseño de producción de alto presupuesto. Con 80 millones de dólares, esta película no será una recreación tímida, sino una experiencia sensorial completa.
Una apuesta visual y sonora para esta generación
La banda sonora original y la fotografía buscan convertir la historia en una experiencia emocional más que narrativa. La directora lo dijo sin rodeos: quiere que Wuthering Heights 2026 sea “el Titanic de esta generación”. No por el romance perfecto, sino por el impacto cultural, el drama monumental y esa sensación de que todo es demasiado intenso… pero imposible de mirar hacia otro lado.
Por qué nos emociona tanto
Porque esta adaptación entiende que Wuthering Heights nunca fue una historia cursi. Es un ensayo sobre el deseo, el duelo, la rabia y la herida que deja el amor cuando es más fuego que luz. Y si una cineasta contemporánea puede llevar esa complejidad a la pantalla de forma magnética, es Emerald Fennell.
Y BUENOO, sobra decir que me conoces: AAMAMOS y celebramos cada proyecto que se atreve a sacudir lo que ya creíamos conocer.

DAAARLING, con toda seguridad seremos los primeros puestos para verla…LISTOO?
Xx, Maia
